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Estás entrando en el mundo mágico de mi cocina. Este es un lugar de encuentro entre mis dos aficiones, la repostería y la fotografía. También encontrarás algún plato salado, sencillo y fácil de preparar.

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Nido de Pascua

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¿Qué tal el inicio de la Semana Santa? Espero que bien y que en estos días podáis descansar y recargar las pilas hasta el verano. Hoy os traigo un "nido de Pascua" del que me enamoré nada más verlo, es una interpretación del que le he visto al gran chef pastelero Christophe Felder, y me pareció precioso como mona de pascua o simplemente para merendar una de estas tardes de vacaciones.

El bizcocho, un genovés muy sencillo de preparar es suave y esponjoso, y en mi caso va relleno de crema pastelera, aunque la versión original es con una crema mouseline, o sea una crema pastelera a la que añadimos una parte de mantequilla. Os dejo las proporciones por si os apetece prepararla más contundente con ella, aunque he de decir que así simplemente esta buenísimo.



Nido de Pascua




Para el bizcocho genovés:

  • 110 g de harina floja
  • 150 g de azúcar
  • 30 g de Maicena
  • 5 huevos M
  • 1/2 sobre de levadura química
  • 1 cucharadita de vainilla líquida
  • 1 cucharadita de mantequilla para engrasar el molde



Para el almíbar:

  • 100 g de agua
  • 100 g de azúcar
  • 20 g de ron moreno



Para la crema pastelera: 

  • 1 litro de leche entera
  • 250 g de azúcar
  • 80 g de Maicena
  • 1 huevo L
  • 1 vaina de vainilla
  • 150 g de mantequilla a temperatura ambiente si queréis hacer la crema mouseline



Para la decoración:

  • 100 g de cobertura de chocolate blanco
  • 100 g de almendra laminada tostada
  • huevos de pascua pequeñitos o bien modelados de fondant de colores





Comenzaremos precalentando el horno a 180 grados para cocer el bizcocho. Engrasamos un molde de corona alto, tipo los de cocer los kouglof. Seguimos tamizando la harina, la maicena y la levadura. En un bol cascamos los huevos separando claras y yemas. Metemos una bandeja de metal en el congelador para después realizar la decoración de chocolate.

Batimos las yemas con 50 gramos del azúcar y la vainilla líquida con unas varillas hasta que blanqueen y doblen su volumen. Por otra parte batimos las claras a punto de nieve con el resto del azúcar hasta que estén firmes. Con una espátula mezclamos las claras sobre las yemas y añadimos en forma de lluvia la harina, maicena y levadura, mezclando a mano o con la espátula cuidadosamente. Repartimos la mezcla en el molde y horneamos veinticinco minutos. Una vez cocido dejar enfriar encima de una rejilla.

Para la crema pastelera mezclaremos el azúcar con la Maicena. En un cazo ponemos la leche al fuego con la vaina de vainilla para que vaya calentando. Una vez tibia retiramos unos 100 mililitros de leche que añadimos al bol del azúcar y maicena y hacemos una papilla, añadiendo seguidamente el huevo batido. Vertemos esta mezcla colándola encima de la leche cundo esta rompa a hervir. Lo llevamos de nuevo a ebullición removiendo constantemente durante un minuto o hasta que espese. La volcamos en una bandeja y se enfilma hasta que enfríe. Si queréis hacer la crema mouseline, se le añadirían 150 g de mantequilla en trocitos a temperatura ambiente antes de que la crema esté fría de todo.

Mientras preparamos el almíbar. Para ello mezclamos removiendo enfrío el agua, el azúcar y el ron y reservamos.

Una vez bien frío el bizcocho lo cortamos en tres discos iguales, y bañamos cada disco con el almíbar cuidadosamente. Metemos la crema pastelera en una manga y vamos rellenando cada piso hasta acabar con la parte superior del bizcocho. Con una espátula de pastelería untamos ligeramente el bizcocho por el exterior y le pegamos almendra laminada tostada por los laterales y la parte de arriba.

Derretimos el chocolate blanco al microondas hasta los 40 grados, lo extendemos en una superficie de mármol y lo templamos moviéndolo para que enfríe y llegue a los 30 grados, en ese momento lo echamos en una manga pastelera pequeña o un cartucho de papel encerado y hacemos líneas rápidas sobre la placa de metal congelada, como si fuesen espaguetis. Al cabo de unos minutos estos habrán endurecido lo suficiente como para recogerlos en un ovillo y decorar nuestro nido de pascua.

Le colocamos sobre el nido unos huevos de colores pequeñitos o como en mi caso preparáis unos de fondant teñido de vuestros colores favoritos. 




Feliz Semana Santa a tod@s.









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